Historias urbanas I

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Voy en el metro -como conocemos los mexicanos al subterráneo-, había sentado en el piso del vagón un muchacho. Junto a él, de pie una muchacha que comía muy quitada de la pena sus cacahuates japoneses. En eso, el muchacho la patea dos veces a la altura de la pantorrilla y saca la mandíbula. Ella entonces amorosamente le empieza a dar de sus cacahuates en la boquita. 

Llegamos a una estación la gente sale y entra del vagón. El muchacho ya acomodado en un asiento, y la muchacha de pie. Él vuelve a propiciar el gesto de cariño de hace un rato (Dos patadas), y ella continúa su labor de darle cacahuates. En eso a ella se le ocurre decir que va de pie, mientras él va sentado. Entonces en un arranque de euforia, el muchacho le dice que se siente en sus piernas. La muchacha apenada porque el resto de vagón escucha la instrucción, dice que no. La jala y la sienta encima de él y agrega en tono audible, con palabra altisonante que no tiene nada de malo.  

La muchacha entonces lo abraza, lo besa y esboza una sonrisa de oreja a oreja dejando entre ver en medio de su dentadura un oscuro hueco… Le falta un diente. Pero eso no hace que disminuya el sentimiento de ser la reina del vagón. 

Definitivamente cada mujer define cómo quiere ser amada.

8 comentarios

  1. Dante dijo:

    Noviembre 13, 2007 en 7:28 am

    hola!

    Le falto algo de historia al relato, pero de igual forma, me hace recordar muchas historias del metro… ese metro de la Ciudad de México, que no puede suceder??? Algunas cosas raras, otras impactantes, otras malas y otras muy malas, pero casi nunca cosas buenas.

    Recuerdo en este momento una en día viernes ya en la noche, en la que estaba en la linea 2 a la altura de Ermita, y una pareja muy acaramelada se subió al metro, pero con unos ricos taquitos jajaja y se sentaron a lado mio, en eso que frena el metro y la salsa y limón cae en mis tenis, volte la vi y no dije nada, seguian disfrutando de sus tacos e incluso le dijo la señorita a su pareja “oye gordo, me quede con ganas de uno de suadero”, jajaja y no me pude contener la risa, total ya no dijeron nada y se bajaron en chabacano.

    Pero de igual forma se agradece el medio de transporte en muchas ocasiones me ah sido un enorme alivio para llegar a mi casa.

  2. Sayil dijo:

    Noviembre 13, 2007 en 9:01 pm

    Dante,

    Gracias por tu comentario, ya se te extrañaba por estos lares… Me hiciste reir con tu tenis guisado a la taco de suadero…

    En fin, si no pasarán esas cosas… ¿qué pondríamos en estos blogs?

    Bicho besos…

  3. hoaxaco dijo:

    Noviembre 15, 2007 en 9:20 pm

    Que tal, dí un recorrido por este espacio y me espanta el sentido de distancia entre la anecdota y los personajes, no se me parece como un intento de mostrar separación de estos.

    Lo cual me refuerza la idea rascista, clasista de los humanos, no se me parece como los blancos se admiran de las costumbres de los negros y los negros de los amarillos.

    Sayil, sigues buscandote?

  4. Sayil dijo:

    Noviembre 16, 2007 en 3:37 am

    Hoaxaco,

    Todos los días me busco, quizá en alguno me encuentre… pero ¿alquién se encuentra del todo? En fin, otra historia.

    Perdón pero ahora si no entendí la intención de tu primer párrafo… ¿me podrías ilustrar?

    Bicho besitos y gracias por seguir en este espacio

  5. hoaxaco dijo:

    Noviembre 16, 2007 en 3:16 pm

    El asombrase de las costumbres de la gente tiene por si no lo habias notado mucho de fascismo.
    no crees?

  6. Sayil dijo:

    Noviembre 17, 2007 en 12:21 am

    Hoaxaco,

    Gracias por la explicación, pero se me hace un poco reduccionista el enfoque. Creo que es observar, analizar sin juzgar el mundo que nos rodea y precisamente es IDENTIFICAR otras formas y costumbres diferentes a las mías pero no por eso MALAS.

    Ojo, el ser analista de tu mundo no te hace racista, creo que te ayuda a aceptar cada vez más a las personas cuan distintas son. Es parte de la educación en TOLERANCIA.

    Sigue por aquí y bichobesitos

  7. hoaxaco dijo:

    Noviembre 17, 2007 en 12:35 am

    Nunca dije que malas pero justo, el otro y la tolerencia implica el conocimiento de diferencias (tu mundo y el mio).

    Saludos

    Decia Ortega y Gasset: “cada quien es cada quien y sus circunstancias”

  8. sayil dijo:

    Noviembre 17, 2007 en 1:12 am

    Hoaxaco,

    Si todo es cuestión de conocer para tolerar, aunque algunas cosas no las comprendamos del todo.

    Y me gustó tu frase de Ortega y Gasset… mejor descripción ninguna.

    Bichoabrazos

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