SPM

spm.jpg

Lo odio, ¿Ustedes no? El Síndrome PreMestrual aqueja a muchísimas mujeres en el mundo, en los últimos años se ha considerado en algunos países una enfermedad. Los ginecólogos suelen dar medicamentos para los síntomas físicos de la menstruación, pero no para los anímicos. 

Estoy llorando, no se por qué, tengo una maravillosa vida que quiero disfrutar, y estoy conforme con lo que me ha tocado; pero casi cada mes es lo mismo: lágrimas, melancolía, sensibilidad al máximo. 

Lo peor del caso es que con todo eso nos tenemos que levantar -las que podemos, algunas no lo logran-, arreglarnos, decirnos lo hermosas que somos e ir a realizar nuestras actividades cotidianas. Aguantar personas que nos hieren o nos gritan y tenemos que hacer que no nos duele o no nos importa, alzar la cabeza, seguir adelante. 

Sin embargo también son los días en que una sonrisa nos hace muy dichosas. Los abejorros no tienen ni la menor idea de la descarga hormonal y sus efectos, esos días sólo, únicamente necesito ser muy querida y abrazada… sencillamente sentirme mujer.

Delfines

delfines-carmen.jpg 

Cuando era una niña, solíamos viajar en carro a visitar a mis abuelos que viven en Campeche y Mérida (Paternos y maternos respectivamente). Debido a múltiples cambios en la vida, hacia mucho que no realizaba el viaje como antaño. Este año, viajé con mis papás como antiguamente y recordé viejos tiempos. 

Un evento que me encantó: el ver a los delfines en el tramo de Zacatal a Cd. del Carmen. Cuando chamaca, cruzar a Campeche se hacía por ferrys (Llamadas localmente pangas), entonces se tomaban dos: una para cruzar del continente a la isla del Carmen y otra para cruzar de la isla al continente de nuevo. Desde hace tiempo las pangas se cambiaron por dos impresionantes puentes sobre el mar que hacen el trayecto más corto y seguro. 

Cuando se viajaba en pangas, podían verse a los juguetones delfines animar el trayecto de una hora, rondando alrededor del vehículo. Ahora volvieron a halagarme la vista, cuando cruzando el primer puente, aparecieron en un mar recién llovido. La imagen que acompaña éste post es exactamente como se vieron.

De nuevo sirena

de-nuevo-sirena.jpg

Así es, después de más de dos largos meses, de nuevo me zambullí a nadar. Las vacaciones en Mérida han sido el pretexto para sentir el mar y las albercas de nuevo.  

Que grato fue sentir de nuevo el agua que pasa a través de mi cuerpo. Me dio gusto que a pesar del tiempo guardo mi condición física y que me siento ligera gracias a la dieta que ahora estoy haciendo. 

Fue el momento en que me olvidé del mundo y sólo pensé en lo gratificante que se siente el ejercicio. Nadar hizo que me cargara de energía. 

Celebro entonces, el hecho de que la alergia no haya logrado convertirme en sirena, pero si volver a sentirme una en cuanto toqué el agua.

Ratatouille

ratatouille.jpg

Película que esperaba con ansia. El ratoncito protagonista desde los primeros cortos que ví me encantó. No me desilusionó para nada, al contrario, me ratificó en el hecho de que en esta vida, a pesar de la negativa del mundo, de lo increíble que parezcan nuestras metas y lo diferente que seamos, podemos salir adelante. 

Una vez más, Pixar se lució y nos presentó un buen trabajo de animación, acompañado de una música que crea un excelente ambiente en la película. La sobre vivencia, la ayuda, la honestidad, la justicia, son algunos de los valores que nos presenta la película. 

Me llamó sobre manera la atención una frase del inicio de la película. “De lo que papá no sabe se pueden escribir muchos libros, por eso leo, para no ser ignorante”. Inteligente, los libros son para ser menos ignorantes.  

Definitivamente una película para adquirir y volver a ver.

Siete de julio

cumple.jpg

Mi cumpleaños. Poniéndome melancólica y haciendo memoria, hace casi una década que no me paso un gran día. Hoy no fue la excepción, sin embargo, el día lo salvó mi familia. Gracias a ellos no me lo pase sola, pero, sigo esperando pasar un aniversario con una persona que me amé, para la cual sea única y especial. En dos palabras: una pareja. 

Comí en Italiannis –de mis restaurantes favoritos-, una deliciosa ensalada campesina y una pasta “fruti de mare”, dos piñas coladas y una pedazo de pastel “tartufo” para coronar al final. Todo delicioso, como siempre. 

¿El sabor amargo del día? En la madrugada, algunas personas acostumbran llamarme en los primeros minutos del día, pero estando en una llamada con un abejorrito que me gusta mucho, entró una llamada de un abejorro con el cual estuve ligada mucho tiempo, lo cual desató que el abejorrito me hiciera una escena y lo que pudo haberse convertido en un gran día con él, acabó desbaratado entre su berrinche y un inoportuno fallo de un servidor de su trabajo. Además, tenía una invitación a desayunar para el día después y lo cancelé esperando que el abejorrito me diera tiempo después de arreglar lo de su trabajo, lo cual no llegó. 

Lloré desconsolada porque no quería que mi cumpleaños iniciara así, sobre todo después de las lindas mañanitas que me cantó por teléfono. Me sentí como antaño, la culpable de que todo saliera mal. Pero, no lo soy, sólo quiero que me amen. Además ya estoy cansada de llorar, de esperar gratas sorpresas y sólo recibir desilusiones. Ya una vez me dije que no iba a llorar por ningún abejorro y sus malos tratos, disfruté lo que tuve y para quienes fui especial; lo demás, me lastima pero nada que mis bálsamos no curen con el tiempo y con mi gran voluntad de vivir la vida. Esperaré a que lleguen años de gran amor.

« Artículos anteriores