Amar

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Resulta que con eso de que hay que dejarse querer, Hekma me comentó lo que transcribo textualmente:

- “…creo que tu te amas demasiado, como para permitir que alguien solo te quiera; sino te ame, apasionadamente como tu te amas, te quieres, te admiras”

Recordé sus palabras hace poco que sentía muchas ganas de un abrazo amoroso. Es verdad, ha sido la persona que más se ha acercado a lo que realmente deseo apreciar en una pareja. No me basta con que me quiera, sino que sienta la misma pasión por la vida que yo llevo adentro, por lo tanto, es la pasión para amarme y amar lo que nos rodea.

Quiero su tiempo, su energía, su amor, su mente, su sexo, su admiración, su intelecto,… todo lo que me pueda ofrecer en cantidad y calidad; pero, soy tan exigente conmigo misma que la calidad debe ser muy buena. Por supuesto lo mismo que quiero, lo entrego sin tacañerías.

¿Existirá el valiente?

El jardinero fiel

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Retomó la película, pero ahora en el sentido emocional. Que bonito hombre es Ralph Fiennes, la capacidad que tiene para proyectar en la pantalla tantas emociones siempre me impacta. Quién de nosotras no quisiera que esos hermosos ojos nos dijeran cuánto nos quieren, como el dice cuándo le preguntan acerca de su hogar. 

- “No tengo hogar, mi hogar era Tess… 

Ah, ojala y algún día pueda escuchar que soy el hogar de alguien, eso dice más que un “te quiero”.

Compartirte

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Querida M, quisiera hablarte de un inconveniente que a veces se presenta cuando se vive solo. Al principio todo es muy padre, la independencia de acciones con respecto a la casa familiar es maravillosa; al fin puedes poner en práctica todas esas ideas que tenías y que no podías realizar.  

El sentimiento de disfrute de tu persona, tus pensamientos y tus posesiones es muy halagador, te hace sentir fuerte y segura; responsable de tus actos y de la forma en que de ahora en adelante te conducirás por la vida. Sin embargo, después de un tiempo empiezas a sentir la necesidad muy humana de “compartirte” con otra persona.

Deseas llegar a ese hogar y que la soledad o el televisor no sean los que te esperen, de no cenar sola, o simplemente de querer compartir tu día con otro.  El vivir sola se hace costumbre y quizá luego sea difícil emprender un camino compartido, pero si lo deseas lo puedes lograr, piensa que no por vivir sola quieres una vida de soledad. 

África

Recién vi una película que cuando se estrenó no tuve oportunidad de ver. “El jardinero fiel”; si bien la primera intención de verla es porque la protagoniza Ralph Fiennes, después de un rato la película por sí sola te atrapa y te transporta a un mundo que pocos conocen y muchos ignoramos al estar marginado por los propios habitantes de éste planeta. 

África es el continente donde según los antropólogos inicio la vida, pero al mismo tiempo es el olvido y la desgracia. Lo que pasa ahí es en gran parte un misterio. La película plantea que las personas son utilizadas para la probar nuevos medicamentos y sus efectos secundarios; no es raro, se le atribuye el origen del VIH, pero ¿quién lo creó e inoculó sin medir que los efectos secundarios no serían inmediatos? 

Creo que debemos reflexionar más el papel de las naciones y de la ONU y su posición hacia África, el gran laboratorio del mundo. Un continente tan cerca y al mismo tiempo tan lejos de todo.

Autoestima femenina

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A medida que envejecemos, las mujeres ganamos peso. Esto ocurre porque acumulamos mucha información en nuestra cabeza. ¡Pero claro!, llega un punto en que tanta información no cabe en nuestra cabecita. Así que esta información acumulada empieza a distribuirse por todo el cuerpo. ¡Ahora lo entendemos todo! ¡No nos sobran kilos! ¡No estamos gordas! Somos cultas, ¡muy cultas!…