Mudanza

200419406-001.jpg

 

Ya se me había olvidado lo que es una mudanza. Siempre que me mudo me pasa lo mismo: todo es un reguero. 

Lo peor es transportar mis libros que son un número muy considerable y sigue creciendo. Luego la ropa y los zapatos que también son considerables. 

Cada vez que realizó éste ejercicio geográfico digo lo mismo: “No me voy a comprar más ropa ni zapatos”; y además le digo a mi familia que me lo recuerde cada vez que me acerco a un aparador. Pero creo que esta vez si lo voy a hacer en serio, me impacté a mi misma de ver que de cosas que ya no necesito. Sólo lo haré con los libros ahí si ni resistirme. 

Una vez más lo digo, me dedicaré a buscar lo que si me hace falta y que no se compra, se gana.

Escribe un comentario